Sarita aprendió a montar bicicleta antes que aprenderse el abecedario. Lleva desde los 5 años compitiendo por llegar primera en todo lo que hace. Nunca ha sido la más alta, pero sí que ha llegado alto. Todos los días practica para saciar esas ganas de ser la mejor y dice que para ser grande “solo hay que amar lo que haces y claro… llegar de primeras.”